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Los retratos del silencio (y el misterio) de Humberto Rivas

Humberto Rivas nació en Buenos Aires en 1937. Desde 1976 y hasta su muerte en 2009 vivió y trabajó como fotógrafo y pedagogo en Barcelona.

Su género por excelencia fue el retrato, tanto que de ese ámbito vino su apodo profesional, el fotógrafo del silencio, porque en sus fotografías intentaba captar las cualidades interiores de los que se ponían ante su objetivo. Ayudaba a ello la sobriedad y la sencillez con las que las personas estaban expuestas a sus objetivos, retratos siempre sin fondo, con la intención de imponer una idea más que una imagen.

"En la realidad siempre puede haber alguna cosa de misterio; y debe ser así, porque donde no hay misterio no hay interés. En esa ambigüedad quiero que se mantenga mi obra"

Humberto Rivas

En 1958, Humberto Rivas realizó su primera exposición de dibujos y pinturas en la Galería Lirolay y al año siguiente celebró su primera muestra de fotografías en la Galería Galatea. En 1962 el diseñador y escultor Juan Carlos Distéfano, entonces director del departamento de diseño del Instituto Torcuato Di Tella de Buenos Aires, le invitó a dirigir el departamento de fotografía del legendario centro de arte contemporáneo. A lo largo los años sesenta y setenta muchas de las personalidades creativas de Argentina desfilarían por ese centro, y fueron captadas por la implacable cámara de Humberto Rivas, influenciada en aquel momento por Richard Avedon y Diane Arbus.

Como ejemplos de este periodo están los retratos del artista argentino Roberto Aizenberg realizados en 1967 en un vertedero de basura en Buenos Aires y un retrato de Jorge Luis Borges de 1972. Juan Carlos Distéfano, Roberto Páez, Rubén Fontana, La Polaca y el Grupo Lobo son otros destacados personajes del ámbito cultural bonaerense retratados por Humberto Rivas en aquellos años.

Este entrenamiento permitió a Humberto Rivas desarrollar su propia estética, orientada a descubrir el lado oculto de la persona retratada. Más adelante empezó a introducir en su obra el misterio de las identidades y la poética del silencio y de la ausencia. La estrecha amistad que durante esos años y hasta su muerte mantuvo con el fotógrafo Anatole Saderman, al que consideraba su maestro, sería trascendental en su evolución como fotógrafo.

Humberto Rivas sentía pasión por el cine, en especial por el del director Ingmar Bergman, y admiraba a Sven Nykvist, iluminador de las películas del director sueco, por su tratamiento de la luz....

En el año 1976 cuando sobrevino el golpe militar en Argentina y se implantó el terrorismo de estado, Humberto Rivas, que no toleraba la violencia, se trasladó a vivir a Barcelona con su familia, apoyado por el artista América Sánchez que ya residía en la ciudad. Su llegada procedente de Buenos Aires en febrero de 1976 fue significativa para el medio cultural de la ciudad condal, y el impacto que causó su obra aglutinó a todos aquellos que deseaban valorizar la fotografía creativa, que en aquellos momentos se encontraba en una situación de marginalidad respecto de otras disciplinas artísticas....

Más información en Archivo Humberto Rivas - www.humbertorivas.com

 
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